Geography

A distance of barely 7 degrees of latitude, though enough to create different worlds.

It was rainy when I left Israel two days ago, but at noon I could still walk around in short sleeves and at Eva’s turquoise porch the flowers were bursting with colours.

In Madrid, autumn seems to be mild this year, and yet the fruits of the strawberry trees are ripe and I needed a warm coat to go out on errands this morning.

Luckily, love is present and plentiful regardless of coordinates. And, as a dear friend told me not long ago, it doesn’t dissipate so fast. It welcomes me now back in Spain, I trust it will wait for me long enough in Israel.

That which I carry in my heart I will shelter through all harsh weathers.


Geografía

Una distancia de apenas 7 grados de latitud y, sin embargo, basta para dar lugar a mundos diferentes.

Lloviznaba cuando dejé Israel hace dos días, pero hacia el mediodía aún era posible estar en manga corta y en el porche azul turquesa de Eva las flores estallaban de color.

En Madrid, parece que el otoño está siendo suave, aun así ya han madurado los madroños y esta mañana he necesitado un abrigo grueso para salir a la calle.

Por suerte, el amor está presente en abundancia sean cuales sean las coordenadas. Y, como hace poco me dijo un amigo muy querido, no se disipa tan rápidamente. Me da la bienvenida ahora de regreso a España, confío en que me espere lo suficiente en Israel.

El que llevo en el corazón lo cobijaré frente a todas las inclemencias.

Guy

This is where Guy sat yesterday morning during our interview.

Pepo, his poodle dog, was sitting beside him most of the time. When Guy stood up, he stayed on the sofa looking a bit sad, but I have the feeling he just knew I was taking a picture of him!

It would be impossible to understand Guy without his animals. As it would without his courage and his determination. He is a brave man who is going out into the world and doing what his heart asks him to, whatever the risk.

It touched me deeply to be the witness of his will to make a change and of his honesty. In his answers, he used round and transparent words to express very profound reasons. And he kept looking at me with serene and unconcealing eyes.

Things tend to happen if we pursue them with clarity and love. Guy knows it, and I bet Pepo does too.


Guy

Aquí es donde se sentó Guy ayer por la mañana durante nuestra entrevista.

Su perro Pepo estuvo sentado junto a él casi todo el tiempo. Cuando Guy se levantó, él se quedó en el sofá con aspecto un poco triste, pero yo tengo la sensación de que simplemente sabía que estaba haciéndole una foto…

Es imposible entender a Guy sin sus animales. Como lo es sin su coraje y su determinación. Es un hombre valiente que está saliendo al mundo y haciendo lo que su corazón le pide que haga, sea cual sea el riesgo.

Me conmovió ser testigo de su voluntad de lograr un cambio y de su honestidad. En sus respuestas utilizó palabras redondas y transparentes para expresar razones muy profundas. Y no dejó de mirarme con ojos serenos que parecían no querer esconder nada.

Las cosas tienden a ocurrir cuando las perseguimos con claridad y amor. Guy lo sabe y apuesto a que Pepo también.

Muna

This is where Muna sat during our interview on Friday morning.

It is neither the apartment she has just moved in, nor her family’s house, but a very special room that Naomi lovingly offered us for the occasion.

On Friday, Muna sat on this white armchair and Yael said: “She is like a flower”. She was right: the same beauty and the same truth, revealing itself petal after petal.

With each answer, Muna’s naked heart spoke. Later she apologized, unaware that each word she pronounced and each star that dropped from her eyes were a reminder to the world of what it means to fully feel who we really are.

There was a fresh rose in a glass on the little table by her seat. Naomi and her youngest daughter had carefully picked it from their garden early in the morning. It is not in the picture because Muna took it home. It was hers.


Muna

Aquí es donde se sentó Muna el viernes por la mañana durante nuestra entrevista.

No es el apartamento al que se acaba de mudar, ni la casa de su familia, sino una habitación muy especial que Naomi nos ofreció con amor para la ocasión.

El viernes, Muna se sentó en esta butaca blanca y Yael dijo: “Es como una flor”. Tenía razón: la misma belleza y la misma verdad, revelándose pétalo a pétalo.

Con cada respuesta de Muna, habló su corazón desnudo. Más tarde ella pidió disculpas, sin ser consciente de que cada palabra que pronunció y cada estrella que brotó de sus ojos eran un recordatorio para el mundo de lo que significa sentir plenamente quiénes somos en realidad.

Había un vaso con una rosa fresca sobre la mesita junto a su asiento. Naomi y su hija pequeña la habían escogido con cuidado de su jardín esa mañana temprano. No aparece en la imagen porque Muna se la llevó consigo a casa. Era suya.