Muna

This is where Muna sat during our interview on Friday morning.

It is neither the apartment she has just moved in, nor her family’s house, but a very special room that Naomi lovingly offered us for the occasion.

On Friday, Muna sat on this white armchair and Yael said: “She is like a flower”. She was right: the same beauty and the same truth, revealing itself petal after petal.

With each answer, Muna’s naked heart spoke. Later she apologized, unaware that each word she pronounced and each star that dropped from her eyes were a reminder to the world of what it means to fully feel who we really are.

There was a fresh rose in a glass on the little table by her seat. Naomi and her youngest daughter had carefully picked it from their garden early in the morning. It is not in the picture because Muna took it home. It was hers.


Muna

Aquí es donde se sentó Muna el viernes por la mañana durante nuestra entrevista.

No es el apartamento al que se acaba de mudar, ni la casa de su familia, sino una habitación muy especial que Naomi nos ofreció con amor para la ocasión.

El viernes, Muna se sentó en esta butaca blanca y Yael dijo: “Es como una flor”. Tenía razón: la misma belleza y la misma verdad, revelándose pétalo a pétalo.

Con cada respuesta de Muna, habló su corazón desnudo. Más tarde ella pidió disculpas, sin ser consciente de que cada palabra que pronunció y cada estrella que brotó de sus ojos eran un recordatorio para el mundo de lo que significa sentir plenamente quiénes somos en realidad.

Había un vaso con una rosa fresca sobre la mesita junto a su asiento. Naomi y su hija pequeña la habían escogido con cuidado de su jardín esa mañana temprano. No aparece en la imagen porque Muna se la llevó consigo a casa. Era suya.

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Facing the Red Mountains, on Yom Kippur

In the midst of time, the desert. In the middle of the desert, peace. In the core of peace, water. Inside the water, release. Embedded in release, pleasure.

That of feeling that every single cell in our body and every single ounce of reality are a celebration of truth.

That of being fully ourselves and therefore as faithful as possible to life.

That of not needing anything and yet being willing to give all we have and take all that comes our way.

At the heart of pleasure, love.


Frente a las Montañas Rojas, el día de Yom Kippur

En mitad del tiempo, el desierto. En medio del desierto, la paz. En el centro de la paz, el agua. Dentro del agua, la entrega. Alojado en la entrega, el placer.

El de sentir que cada célula de nuestro cuerpo y cada átomo de realidad son una celebración de la verdad.

El de ser plenamente nosotros mismos y, por lo tanto, tan fieles como es posible a la vida.

El de no necesitar nada y a la vez estar dispuestos a dar todo cuanto tenemos y a recibir todo cuanto nos llega.

En el corazón del placer, el amor.

Rosh Hashana

Beyond the blinding and suffocating clouds of dust and confusion
that filled the air and our breath in the last few weeks of the old year,
there is the round crimson evidence of this pomegranate.

May its fullness and truth sow each of our days in this new year,
may it all be love.


Rosh Hashana

Más allá de las cegadoras y sofocantes nubes de polvo y confusión
que llenaron el aire y nuestro aliento durante las últimas semanas del viejo año,
está la redonda evidencia carmesí de esta granada.

Que su plenitud y verdad siembren cada uno de nuestros días en este año nuevo,
que todo sea amor.

Honesty

We sat around the white-clothed table, Naomi, Yael and I, in Eva’s magical garden, under the full August moon and the fragrant whispering trees, the small round fountain gurgling in the dark.

Adam was sleeping soundly in his bed. Eva had left, but not without offering us some fresh light water and a delicious homemade cake. The night couldn’t be more peaceful.

It was an important gathering. We had agreed to watch, each of us separately, the interviews recorded until now and then meet and share our impressions, discuss all possible improvements and decide on the next steps of our work.

But soon the truth was made obvious. It was in my heart, it had been there for days, for weeks even, and every sentence that Yael and Naomi said, with more respect and love than I can ever thank them for, reflected it.

It is time for me to take a stand, to own my place, to speak my word and, through it, explain our actions and give this story its actual meaning. A single candle will shed enough light, but it needs to be true and it needs to be mine.


Honestidad

Nos sentamos alrededor de la mesa con su mantel blanco, Naomi, Yael y yo, en el jardín mágico de Eva, bajo la luna llena de agosto y los árboles susurrantes, la pequeña fuente redonda borboteando en la oscuridad.

Adam dormía profundamente en su cama. Eva se había marchado, no sin antes ofrecernos agua fresca y un delicioso bizcocho casero. La noche no podía ser más apacible.

Era una reunión importante. Habíamos acordado revisar, cada una por separado, las entrevistas grabadas hasta ahora y encontrarnos después para compartir impresiones, debatir cualquier mejora posible y decidir cómo continuar el trabajo.

Pero pronto la verdad se hizo evidente. Estaba en mi corazón desde hace días, semanas incluso, y cada frase que Yael y Naomi decían, con un respeto y un amor que nunca podré agradecerles bastante, la reflejaba.

Es tiempo de que yo me posicione, ocupe mi lugar, exprese lo que sé y lo que siento para explicar así lo que estamos haciendo y dar a esta historia su verdadero sentido. Una sola vela arrojará suficiente luz, pero tiene que ser auténtica y tiene que ser la mía.

Lea

This is where Lea sat on Saturday during our interview.

She welcomed us with cheerful words and the sweetest smile to her lovely little home, filled with the tokens of a lifetime of love. And when we were already under the spell of her gentleness and the camera was rolling, she surprised us with the unexpected.

Very calmly, without losing her tender expression, she presented to us the crudest and yet most obvious truth in every human story: that pain is never far from love and that it can be overwhelming, but that it is always for us to decide what we want to make of it.

When we finished, she wanted to treat us to coffee and cake. Unfortunately, we could not stay, but we carried the deep meaning of her sweetness and her mirth with us for the rest of the day and, I believe, forever.


Lea

Aquí es donde se sentó Lea el sábado durante nuestra entrevista.

Nos recibió en su encantadora casita, rebosante de imágenes de una vida llena de amor, con las palabras más amables y una sonrisa dulcísima. Y cuando ya habíamos caído bajo el hechizo de su gentileza y la cámara estaba filmando, nos sorprendió con lo inesperado.

Con gran serenidad, sin perder en ningún momento la ternura de su expresión, nos enfrentó a la verdad más cruda y a la vez más obvia de toda historia humana: que el dolor no se halla nunca lejos del amor y que puede ser arrasador, pero que siempre está en nuestras manos decidir lo que hacemos con él.

Al terminar, quiso invitarnos a café y a tarta. Por desgracia, no pudimos quedarnos, pero llevamos con nosotras el profundo significado de su dulzura y de su alegría durante el resto del día – y creo que para siempre.

Noam

On this giant pouf sat Noam yesterday while we interviewed her.

Against this colourful background, the pureness of her beauty and her words.

I am learning that every interview is a whole new world and one can never know in advance what will come out of it.

Out of this young woman’s heart and mouth came the most simple and transparent truths. Listening to her was remembering what matters most – to life and to love. And celebrating that our world will soon be in the hands of wise, sweet and brave beings like her.

We can’t be more fortunate.


Noam

En este puf gigante es donde se sentó Noam ayer durante nuestra entrevista.

Recortada sobre este fondo de colores, la pureza de su belleza y de sus palabras.

Estoy aprendiendo que cada entrevista es un mundo en sí mismo y que no se puede saber por adelantado lo que saldrá de ella.

Del corazón y la boca de esta mujer joven salieron ayer las más simples y transparentes verdades. Escucharla fue recordar lo que más importa – para la vida y para el amor. Y celebrar que muy pronto nuestro mundo estará en manos de seres tan sabios, dulces y valientes como ella.

No podemos ser más afortunados.