About perspective

Before flying back to Madrid almost two weeks ago, I wrote here that I expected to gain some perspective on our work while in Spain.

Now I know that perspective can sometimes be deceiving.

First, there are all the elements that suddenly appear in the field of vision, packing it out and making it blurry: heat waves, accounts that do not quite balance, unanswered phone calls, small unexpected accidents, the distorted echo of lives that keep happening in my absence.

Then, there is the illusion of being able -because I am supposedly standing at a vantage point- to actually change things, to speed them up or slow them down, and to move at my will that which only responds to its own internal dynamics.

I am learning that perspective is useless without horizon and focus. And that, in Love like we do, both of them meet in the heart. I just need to return to it to really see what is next.

A propósito de la perspectiva

Antes de volar a Madrid hace casi dos semanas, escribí aquí que durante mi estancia en España esperaba adquirir cierta perspectiva sobre nuestro trabajo.

Ahora sé que la perspectiva puede a veces ser engañosa.

Primero están todos los elementos que aparecen de pronto en el campo de visión, abarrotándolo y emborronándolo: olas de calor, cuentas que no cuadran, llamadas sin respuesta, pequeños accidentes inesperados, el eco distorsionado de las vidas que siguen su curso en mi ausencia.

Luego está la falsa ilusión de creerme capaz -porque supuestamente me encuentro en una posición privilegiada- de cambiar las cosas, acelerándolas o ralentizándolas, y de mover a mi antojo eso que sólo responde a su propia dinámica interna.

Estoy aprendiendo que la perspectiva es inútil sin horizonte y sin foco. Y que en Love like we do ambos coinciden en el corazón. Necesito regresar a él para ver de verdad qué será lo próximo.


The Hebrew word for “love”, written on this magical stone that dear Shlomit gave me as a present three days ago.

Such a sweet sound, such a deep resonance to name a love that can be touched and has a specific weight: a love that stays.

This is the kind of love I am receiving and trying to give back every single day since I started this project.

To the friends who have hosted, helped, encouraged and loved me during this last month and a half in Israel (dearest Eva, Adam and Arik, the whole Acrich-Salama and De-Mayo families, and many other people so close to my heart already), to my beautiful and sensitive teammates, to our first five wonderful interviewees and to everyone who generously keeps track of us through the blog (more than 40 and growing!) and writes warm and supporting comments and messages (Víctor, Lucia, Santiago, Ana, Mercedes, Paloma, Mónica, Eva, Tato, Ana and many others):

THANK YOU for your “AHAVA” and may you also be blessed by it – always!


La palabra hebrea para “amor”, escrita sobre la piedra mágica que me regaló mi querida Shlomit hace tres días.

Un sonido tan dulce, una resonancia tan profunda para nombrar un amor que se toca y tiene un peso específico: un amor que permanece.

Esta es la clase de amor que estoy recibiendo y con el que trato de corresponder cada día desde que empecé el proyecto.

A los amigos que me han acogido, ayudado, animado y cuidado durante este último mes y medio (mis queridísimos Eva, Adam y Arik, las familias Acrich-Salama y De-Mayo al completo y mucha otra gente que tiene ya un lugar en mi corazón), a mis hermosas y sensibles compañeras, a nuestros primeros cinco maravillosos entrevistados y a todos los que han seguido nuestra pista a través del blog (¡más de cuarenta y creciendo!) y nos han enviado cálidos comentarios y mensajes de apoyo (Víctor, Lucía, Santiago, Ana, Mercedes, Paloma, Mónica, Eva, Tato, Ana y muchos otros):

¡MUCHAS GRACIAS por vuestro “AHAVA” y que este os acompañe siempre!

A stop along the way

After doing our fifth interview one week ago, we have come to some kind of landing.

It is full summer already and people need to stop for a while and rest after a very long year of work and efforts at all levels. Our team is no exception. Yael and Naomi are right now enjoying a well-deserved time off with their families. We wish them sun, sleep, pleasure, laughter and love in great amounts!

As for me, I am going back to Spain the day after tomorrow. There are things I need to take care of and it will also be good to gain some perspective on the work done until now and on the next steps to be made. However, I trust to return to Israel very soon because we have a lot of exciting challenges ahead of us!

Not for nothing, these last few days I have made acquaintance with some extraordinary people who are eager to collaborate with us and make their own personal contribution to the project – I just can’t wait to work with them! And there are of course friends in other parts of Israel who are still waiting for us to come and share the beauty and emotion of Love like we do with them.

To all of them: Please hold on, we will soon be back!

Un alto en el camino

Después de hacer nuestra quinta entrevista, hemos llegado a una especie de meseta.

Estamos en pleno verano y todo el mundo necesita parar un poco y descansar después de un largo año de trabajo y esfuerzo a todos los niveles. Nuestro equipo no es una excepción. Yael y Naomi están disfrutando ahora mismo de unas merecidas vacaciones en familia. ¡Les deseamos a ambas sol, horas de sueño, placer, risas y amor en cantidades enormes!

En cuanto a mí, regreso a España pasado mañana. Hay cosas de las que debo ocuparme allí y será bueno adquirir cierta perspectiva sobre el trabajo realizado hasta ahora y sobre los próximos pasos previstos. Pero confío en volver a Israel muy pronto, porque hay un montón de emocionantes desafíos esperándonos aquí.

No en vano, estos últimos días he tenido la suerte de conocer a varias personas extraordinarias que están deseando colaborar y realizar su propia aportación al proyecto, ¡y no puedo esperar a trabajar con ellas! Además tenemos amigos en otras zonas de Israel que aún están esperando a que vayamos a compartir con ellos la belleza y la emoción de Love like we do.

A todos ellos: Aguantad un poco, por favor, ¡enseguida volvemos!


This is where Lea sat on Saturday during our interview.

She welcomed us with cheerful words and the sweetest smile to her lovely little home, filled with the tokens of a lifetime of love. And when we were already under the spell of her gentleness and the camera was rolling, she surprised us with the unexpected.

Very calmly, without losing her tender expression, she presented to us the crudest and yet most obvious truth in every human story: that pain is never far from love and that it can be overwhelming, but that it is always for us to decide what we want to make of it.

When we finished, she wanted to treat us to coffee and cake. Unfortunately, we could not stay, but we carried the deep meaning of her sweetness and her mirth with us for the rest of the day and, I believe, forever.


Aquí es donde se sentó Lea el sábado durante nuestra entrevista.

Nos recibió en su encantadora casita, rebosante de imágenes de una vida llena de amor, con las palabras más amables y una sonrisa dulcísima. Y cuando ya habíamos caído bajo el hechizo de su gentileza y la cámara estaba filmando, nos sorprendió con lo inesperado.

Con gran serenidad, sin perder en ningún momento la ternura de su expresión, nos enfrentó a la verdad más cruda y a la vez más obvia de toda historia humana: que el dolor no se halla nunca lejos del amor y que puede ser arrasador, pero que siempre está en nuestras manos decidir lo que hacemos con él.

Al terminar, quiso invitarnos a café y a tarta. Por desgracia, no pudimos quedarnos, pero llevamos con nosotras el profundo significado de su dulzura y de su alegría durante el resto del día – y creo que para siempre.


Here is where Uda sat this morning during our interview.

It is not her chair, it is not her house. Uda lives in a Palestinian town in the West Bank, a place that Israeli citizens like Naomi and Yael are not entitled to visit: Israeli law forbids it for security reasons. Uda herself needs to go through a military checkpoint and sometimes wait for hours before being allowed to enter Israel. And she does it several days a week.

But love does not care about borders and cannot be restricted by force or stopped because of differences. When Uda sat on that chair and looked at us with her amazingly bright eyes, love became our only territory and the common heart that was created while she spoke, our only home.

I wish you could have felt the warmth and power of her presence: when I got home I was still wrapped up in her light.

This is what happens when we share our time, space and love with people who only know about people.


Aquí es donde se ha sentado Uda durante nuestra entrevista de esta mañana.

No es su silla, no es su casa. Uda vive en una ciudad palestina en Cisjordania a la que ciudadanos israelíes como Naomi y Yael no pueden acceder: la ley israelí lo prohíbe por motivos de seguridad. La propia Uda tiene que atravesar un control militar y a menudo esperar varias horas antes de poder entrar en Israel. Y lo hace varios días a la semana.

Pero el amor no entiende de fronteras y no puede ser restringido por la fuerza ni interrumpido por las diferencias. Cuando Uda se ha sentado en esa silla y nos ha mirado con sus deslumbrantes ojos oscuros, el amor se ha convertido en nuestro único territorio y el corazón común que ha nacido mientras ella hablaba en nuestro único hogar.

Ojala hubierais podido sentir la calidez y el poder de su presencia: al volver a casa yo seguía envuelta en su luz.

Esto es lo que ocurre cuando compartimos nuestro tiempo, nuestro espacio y nuestro amor con personas que solo saben de personas.