Presence and experience

I am confirming these days that these are two of the main requirements in the process of developing a creative project.

Presence to connect, to feel, to register what is evident and what is not, to understand, to let the unfathomable happen, to become a channel for love.

After our first three interviews, I realize how much I have learned about presence working side by side with Jutta ten Herkel, a systemic therapist and facilitator. Translating for her in dozens of workshops, I have slowly and unconsciously assimilated a bit of her wonderful capacity to just be, with utmost trust in life, full responsibility for her own choices and actions, and profound and loving care for people.

If I am capable now of sitting in front of someone, asking them questions about the evidence and meaning of love in their lives, and listening to them with presence, it is because she has been such a master for me. To her, my deepest recognition and gratitude.

As for experience, no learning is possible without it. The project moves on and we move on with it. We make new discoveries and new questions arise. In trying to answer them, new lessons are drawn. It is a challenging process of growth, a vehicle for change inside and around us. We also need to live it with maximum trust, responsibility and care.

Happily and so blessed.


Presencia y experiencia

Estoy comprobando estos días que éstos son dos de los principales requisitos para el desarrollo de un proyecto creativo.

Presencia para conectar, para sentir, para registrar lo evidente y lo que no lo es, para comprender, para permitir que suceda lo incomprensible, para convertirse en un canal para el amor.

Después de nuestras primeras tres entrevistas, me doy cuenta de cuánto he aprendido sobre presencia a través de mi trabajo con Jutta ten Herkel, terapeuta y facilitadora sistémica. Como traductora en decenas de talleres suyos, he ido asimilando de forma inconsciente un poquito de su maravillosa capacidad para ser y estar con absoluta confianza en la vida, responsabilidad total sobre las propias acciones y elecciones, y profundo y amoroso cuidado hacia las personas.

Si ahora soy capaz de sentarme frente a alguien, preguntarle acerca de la evidencia y el significado del amor en su vida y escucharle con verdadera presencia, es porque Jutta ha sido mi maestra. Para ella, mi más sincero reconocimiento y agradecimiento.

En cuanto a la experiencia, no hay aprendizaje posible sin ella. El proyecto avanza y nosotras avanzamos con él. Hacemos nuevos descubrimientos y nos asaltan nuevas preguntas. En nuestro afán por responderlas, extraemos nuevas lecciones. Es un proceso de crecimiento salpicado de retos, un vehículo de cambio dentro de nosotras y a nuestro alrededor. Hemos de transitarlo también con máxima confianza, responsabilidad y cuidado.

Felices y tan afortunadas.

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Oded

On this elegant armchair sat Oded yesterday while we interviewed him.

Five minutes before the interview, his house was thriving with blissful Shabbat sound and movement: children waking up, a dog barking playfully, the door to the garden opening and closing at frequent intervals.

But when we started, there was nothing to be heard but the firm and husky voice of this handsome and wholehearted man. A voice that spoke of the happiness he draws from his choices in life and of his commitment to live up to the magnitude and depth of his feelings.

For us women it was a real privilege to listen to a man express himself like Oded did. We will always cherish the moments and emotions he so generously shared with us.


Oded

En este elegante sillón estuvo sentado ayer Oded durante nuestra entrevista.

Cinco minutos antes de comenzar, los maravillosos sonidos de una mañana de sábado llenaban su casa: niños que se despiertan, un perro que ladra juguetón, la puerta del jardín que se abre y se cierra a intervalos continuos.

Pero al momento de plantear la primera pregunta, todo quedó en suspenso salvo la voz firme y ronca de este hombre bien parecido con un corazón de una pieza. Una voz que traslucía la felicidad que él extrae de sus elecciones vitales y de su compromiso de vivir a la altura de sus poderosos sentimientos.

Para nosotras, mujeres, fue un auténtico privilegio escuchar a un hombre expresarse de este modo. Siempre atesoraremos los momentos y las emociones que tan generosamente compartió con nosotras.

Noam

On this giant pouf sat Noam yesterday while we interviewed her.

Against this colourful background, the pureness of her beauty and her words.

I am learning that every interview is a whole new world and one can never know in advance what will come out of it.

Out of this young woman’s heart and mouth came the most simple and transparent truths. Listening to her was remembering what matters most – to life and to love. And celebrating that our world will soon be in the hands of wise, sweet and brave beings like her.

We can’t be more fortunate.


Noam

En este puf gigante es donde se sentó Noam ayer durante nuestra entrevista.

Recortada sobre este fondo de colores, la pureza de su belleza y de sus palabras.

Estoy aprendiendo que cada entrevista es un mundo en sí mismo y que no se puede saber por adelantado lo que saldrá de ella.

Del corazón y la boca de esta mujer joven salieron ayer las más simples y transparentes verdades. Escucharla fue recordar lo que más importa – para la vida y para el amor. Y celebrar que muy pronto nuestro mundo estará en manos de seres tan sabios, dulces y valientes como ella.

No podemos ser más afortunados.

Eva

This is the place where yesterday Eva sat while we interviewed her.

It was a beautiful Shabbat morning and she was shining like a jewel.

Yael had wisely positioned her camera and had made sure that both the light and the frame were correct. She was sitting to my right, respectfully silent, all her senses focused in capturing the magical moment in images.

Naomi, to my left, was also calm and attentive, ready to translate if Eva suddenly chose to change from English to Hebrew in her answers. It did not happen, but her sensitivity and empathy were essential in the process.

Yael said: “The camera is on”. And so we started.

I asked the first question and listened. And then the second one, and listened. Giving the time and the space for Eva to say what she wanted and express it the way that she needed. Staying connected with her heart and mine, taking much care of the bond that was created while we spoke. Feeling very strongly Yael’s and Naomi’s presence and support. Trusting the field.

It felt like a miracle. Like touching the very core of human experience. So delicate and profound, so sacred, so full of love and worthy of love.

Yael said: “We couldn’t have wished for a better start”. Naomi and I nodded and smiled. Eva was shining like the sun.


Eva

Éste es el lugar donde Eva estuvo sentada ayer mientras la entrevistábamos.

Era una preciosa mañana de Sabbat y ella brillaba como una joya.

Yael había colocado sabiamente la cámara y se había asegurado de que tanto la luz como el encuadre fueran los correctos. Sentada a mi derecha, en un respetuoso silencio, todos sus sentidos enfocados en capturar con imágenes ese momento mágico.

Naomi, a mi izquierda, estaba también serena y atenta, preparada para traducir en caso de que Eva eligiera cambiar del inglés al hebreo en sus respuestas. No ocurrió, pero su sensibilidad y empatía fueron esenciales para el proceso.

Yael dijo: “Estamos rodando”. Y empezamos.

Formulé la primera pregunta y escuché. Luego la segunda y escuché. Dando a Eva el tiempo y el espacio suficientes para que dijera lo que quisiera y se expresara del modo que necesitara. Manteniéndome conectada con su corazón y el mío, cuidando el vínculo que se iba creando a medida que hablábamos. Sintiendo con fuerza la presencia y el apoyo de Yael y Naomi a mi lado. Confiando en el campo.

Fue como un milagro. Como tocar el verdadero núcleo de la experiencia humana. Tan delicado y profundo, tan sagrado, tan lleno de amor y merecedor de amor.

Yael dijo: “No podíamos haber pedido un comienzo mejor”. Naomi y yo asentimos sonriendo. Eva brillaba como el sol.

Before the first interview

It seems easy, a children’s game, but it is not.

Each of us has to find her place and own it, to learn her role and feel it, to realize that we all belong in the field and that, without any of us, the picture would not be complete, the work would not be possible.

We are working hard, each on her own and also together, learning in the process as much about the work as about ourselves, both as a team and as individuals.

Now, less than twenty-four hours before the great moment, every piece seems to fit. But the puzzle won’t be finished until tomorrow we sit in front of our interviewee and the conversation starts.

Then the picture will come to life and our task will be to trust and let it flow. On account of love.


Antes de la primera entrevista

Parece fácil, un juego de niños, pero no lo es.

Cada una de nosotras tiene que encontrar su lugar y hacerlo suyo, aprender su papel y sentirlo, darse cuenta de que todas formamos parte del campo y que, si alguna faltara, la imagen estaría incompleta, el trabajo no sería posible.

Estamos trabajando duro, cada una por su lado y también juntas, aprendiendo en el proceso tanto sobre el trabajo en sí como sobre nosotras mismas, como equipo y como individuos.

Ahora, a menos de veinticuatro horas del gran momento, cada pieza parece encajar. Pero el puzle no estará acabado hasta que mañana nos sentemos frente a la persona a la que vamos a entrevistar y comience la conversación.

Entonces la imagen cobrará vida y nuestra tarea será confiar y dejar que fluya. Por amor.

Love like they do


Last Saturday I was witness to one of the most extraordinary theatrical experiences I know of: the Legislative Theatre Performance staged by a troupe of ten Sudanese, Eritrean and Israeli actors in an improvised sandy scene at the gates of Holot Residency Centre.

In front of them, an audience of dozens of Israeli and foreign people sitting on carpets. Standing around them, in a firm and stunning semicircle, twice or thrice as many Sudanese and Eritrean men, all of them asylum seekers – like the actors themselves – held without trial in this open detention facility, some of them since its creation a year and a half ago.

The play we saw had nothing to do with fiction: it was an artistic recreation of these men’s lives before and after they came to Israel (there are around 2,000 in Holot, over 45,000 in the whole country, mostly concentrated in Southern Tel Aviv).

During the performance, we felt rage when the actors denounced the blindness of laws and policies. We laughed when they reflected the absurdity of ignorance and pettiness. And shivered when they revealed the actual scale of injustice and pain.

But, most of all, love was present: the men living in Holot thanked us – those who live outside – so many times and so warmly for being there, for thinking of them and supporting their cause, for bringing them a reason to keep hope alive!

I wonder if we are truly aware of the gift of love that they are giving us. Through their dignity, their strength, their beauty, the knowledge that they bring, their comradeship and mutual support, their faith, their patience, their perseverance, their trust, the openness of their heart. Despite their pain, because of their pain.

I feel privileged for having spent a few hours in their company. I receive their gift with infinite thankfulness. I know that because they exist this project makes even greater sense.


El amor que ellos crean

El pasado sábado fui testigo de una de las experiencias teatrales más extraordinarias que conozco: el espectáculo de Teatro Legislativo representado por una compañía de actores sudaneses, eritreos e israelíes sobre un escenario improvisado a las puertas del Centro de Detención Abierto de Holot, en pleno desierto.

Frente a ellos, un público de decenas de israelíes y extranjeros sentados sobre alfombras. Rodeándolos, en un sólido y deslumbrante semicírculo, un número dos o tres veces mayor de hombres provenientes de Sudán y Eritrea, todos ellos – como los propios actores – solicitantes de asilo político retenidos sin juicio en estas instalaciones, algunos de ellos desde su apertura hace ya año y medio.

La obra que vimos no tiene nada que ver con la ficción: es la recreación artística de la vida de estos hombres, antes y después de su llegada a Israel (son unos 2,000 en Holot y más de 45,000 en todo el país, concentrados sobre todo en los barrios del sur de Tel Aviv).

Durante la función, sentimos rabia cuando los actores reflejaron la ceguera de leyes y políticas. Nos reímos cuando ilustraron el absurdo de la ignorancia y la mezquindad. Nos estremecimos cuando revelaron la dimensión real de la injusticia y el dolor.

Pero, por encima de todo, el amor estuvo presente: ¡los hombres que viven en Holot nos agradecieron tantas veces y con tanta calidez a los que vivimos fuera el haber ido, el pensar en ellos y apoyar su causa, el haberles llevado un motivo para mantener la esperanza!

Me pregunto si nosotros somos conscientes del amor que ellos nos regalan a nosotros. Con su dignidad, su fortaleza, su belleza, el conocimiento que traen, su camaradería y apoyo mutuo, su fe, su paciencia, su perseverancia, su confianza, la amplitud de su corazón. A pesar de su dolor, a causa de su dolor.

Me siento privilegiada por haber vivido unas horas en su compañía. Tomo su regalo con infinito agradecimiento. Sé que porque ellos existen este proyecto cobra aún mayor sentido.

Around the table

I was so excited that I forgot to take a picture. But there was a bowl of fresh green grapes, just like these, in the middle of Naomi’s wonderfully solid wooden table. And around it, three delicate crystal glasses of aromatic tea.

And then, in the outer circle, our voices, hands and faces. Naomi’s, Yael’s, mine. Rising high, drawing in the air, glowing with enthusiasm. Sharing views, posing questions, clarifying doubts, underlining this or that aspect. There was so much to discuss and decide…

We have got the best ingredients for a beautiful team: Yael’s experience and assertiveness, Naomi’s intuition and understanding, my trust in them, their trust in the project.

We had a very productive and inspiring first meeting. We are going to do a beautiful work together.


Alrededor de la mesa

Estaba tan emocionada que olvidé hacer una foto. Pero había un bol de uvas frescas como éstas en mitad de la mesa de madera sólida y cálida en casa de Naomi. Y en torno a él, tres delicados vasos de aromático té.

Y más allá, en el círculo exterior, nuestras voces, manos, rostros. De Naomi, Yael, míos. Elevándose, dibujando en el aire, brillando de entusiasmo. Compartiendo visiones, planteando preguntas, aclarando dudas, subrayando éste u otro punto. Había tanto que debatir y decidir…

Contamos con los mejores ingredientes para formar un gran equipo: la experiencia y la asertividad de Yael, la intuición y la comprensión de Naomi, mi confianza en ellas, la suya en el proyecto.

Tuvimos una primera reunión productiva y estimulante. Haremos un hermoso trabajo juntas.