Task

One goes on a journey.
One sits just to think.
One hides in the forest.
One tends to one’s house.
One rides towards war.
One works at the mill.
Each to their task, then and now.

The 16th century had but started when Hieronymus Bosch painted this picture.
July 2016 is about to end and we are busy with the same things.

One goes on a journey and arrives at oneself.
One sits just to think and discovers a feeling.
One hides in the forest and meets the unexpected.
One tends to one’s house and nurtures the universe.
One rides towards war and dies – whether dying or killing.
One works at the mill and sleeps tight at night.

Each to their task, whatever the meaning – however unfathomable.
Let us only pray that we will be as aware of our own as respectful of others’.
For peace and the possibility of change depend largely on it.


Tarea

Uno parte de viaje.
Uno se sienta a pensar.
Uno se esconde en el bosque.
Uno cuida de su casa.
Uno marcha hacia la guerra.
Uno muele en el molino.
Cada cual con su tarea, ahora al igual que entonces.

El siglo XVI apenas comenzaba cuando Hieronymus Bosch pintó este cuadro.
Julio de 2016 está a punto de acabar y seguimos ocupados en las mismas cosas.

Uno parte de viaje y retorna a sí mismo.
Uno se sienta a pensar y descubre un sentimiento.
Uno se esconde en el bosque y encuentra lo inesperado.
Uno cuida de su casa y alimenta al universo.
Uno marcha hacia la guerra y muere – sea muriendo o matando.
Uno muele en el molino y duerme toda la noche.

Cada cual con su tarea, sea cual sea el sentido – como quiera de incomprensible.
Roguemos para ser tan conscientes de la nuestra como respetuosos de la de otros.
Porque la paz y la posibilidad de cambio dependen en gran medida de ello.

Staying

At this very time tomorrow I should be flying on an airplane across the Mediterranean, heading back to Spain – only that I won’t.

I have decided to stay in Israel a little longer, just as much as my visa allows me. But it is not only because I have that extra time. Staying in Israel under the present circumstances is an ethical choice for me.

I firmly believe that, because there is hatred, violence, and fear, love needs to be – more than ever – present, reminded, effected. Because there is great pain, and a greater pain will certainly grow from it, love needs to be woven and sewed at the same time, but much more intensively.

Every word, every look, every act of love counts. Love for everything and everyone, for the living and the dying, for the killing and the surviving, the close and the distant. All-inclusive love to feel, accompany, remember what really matters, believe, connect and reconnect, share, feel even deeper, heal, make a real change where it is truly possible: in the heart.

Here and now, this is my-our-Love like we do‘s commitment.


Quedarse

Mañana a estas horas debería estar en un avión cruzando el Mediterráneo camino de España – sólo que no estaré.

He decidido quedarme en Israel un poco más, justo el tiempo que me permite el visado. Pero no es sólo porque cuento con ese margen extra. Quedarme en Israel en las actuales circunstancias es para mí una elección ética.

Creo firmemente que, porque hay odio, violencia y miedo, necesitamos más que nunca que el amor esté presente, que sea recordado, que lo llevemos a cabo. Porque hay un gran dolor, y un dolor aún mayor sin duda surgirá de él, necesitamos tejer y bordar amor al mismo tiempo, aunque mucho más intensamente.

Cada palabra, mirada y acto de amor cuentan. Amor por todo y por todos, por los que viven y los que mueren, por los que matan y los que sobreviven, los cercanos y los distantes. Un amor que incluye a todos para sentir, acompañar, recordar lo que de verdad importa, creer, conectar y reconectar, compartir, sentir aún más profundamente, sanar, efectuar un cambio real donde verdaderamente es posible: en el corazón.

Aquí y ahora, éste es el compromiso de Love like we do, el mío, el nuestro.

Responsibility

A friend told me, not long ago, that salvation for humanity will only come through suffering, that only facing extreme distress and pain we will be able to react in order to outlive ourselves.

These words hurt me like a blow on the chest, like a knife in the belly.

In my understanding, suffering is an eternal source of suffering. Choosing it as a means for salvation is the most anti-human decision, a way of perpetuating all kind of hopelessness, violence and slavery.

Crimes are committed, massacres happen, exodus are unleashed, wars break out every time we think scornfully of ourselves, we mistreat or take those who are close to us for granted, we act mercilessly against those we are not attached to, we fail to respect those we have never met.

Suffering always begins with a forsaken heart, a heart that has been misplaced, lost contact with, despaired of, betrayed. Heart-less or closed-hearted, we are responsible for all tyrannies and catastrophes.

It is therefore up to our hearts. To our capacity to live up to our true feelings and needs. To our courage to choose love as a means for life – not just survival. And to practice it daily, stubbornly, through every single one of our words and gestures.

In the name of everyone, also of those – especially of those – who choose suffering for themselves, for all of us. They need it the most.


Responsabilidad

Un amigo me dijo hace poco que la humanidad podrá salvarse únicamente a través del sufrimiento, que sólo enfrentados al peligro y el dolor extremos seremos capaces de reaccionar para tratar de sobrevivir.

Estas palabras me dolieron como un golpe en el pecho, como un cuchillo en el vientre.

Tal como yo lo entiendo, el sufrimiento es una fuente eterna de sufrimiento. Elegirlo como medio para la salvación es la decisión más contraria a lo humano, un modo de perpetuar toda forma de desesperanza, violencia y esclavitud.

Cometemos crímenes, provocamos masacres, desatamos éxodos, iniciamos guerras cada vez que pensamos en nosotros mismos con desprecio, cada vez que maltratamos o subestimamos a alguien cercano, o actuamos sin compasión contra personas a quienes no estamos vinculados, o faltamos el respeto a quienes no conocemos.

El sufrimiento comienza siempre con un corazón abandonado, extraviado, traicionado, un corazón con el que se ha perdido el contacto, del que se ha terminado por desesperar. Sin corazón o con el corazón cerrado, nos convertimos en responsables de todas las tiranías y catástrofes.

Depende pues de nuestro corazón. De nuestra capacidad para vivir a la altura de nuestros verdaderos sentimientos y necesidades. De nuestra valentía para elegir el amor como medio para la vida – no sólo para la supervivencia. Y para practicarlo, día a día, obstinadamente, con cada una de nuestras palabras y nuestros gestos.

En nombre de todos, también de aquéllos – especialmente de aquéllos – que eligen el sufrimiento para ellos mismos, para toda la humanidad. Ellos son quienes más lo necesitan.

Presence and experience

I am confirming these days that these are two of the main requirements in the process of developing a creative project.

Presence to connect, to feel, to register what is evident and what is not, to understand, to let the unfathomable happen, to become a channel for love.

After our first three interviews, I realize how much I have learned about presence working side by side with Jutta ten Herkel, a systemic therapist and facilitator. Translating for her in dozens of workshops, I have slowly and unconsciously assimilated a bit of her wonderful capacity to just be, with utmost trust in life, full responsibility for her own choices and actions, and profound and loving care for people.

If I am capable now of sitting in front of someone, asking them questions about the evidence and meaning of love in their lives, and listening to them with presence, it is because she has been such a master for me. To her, my deepest recognition and gratitude.

As for experience, no learning is possible without it. The project moves on and we move on with it. We make new discoveries and new questions arise. In trying to answer them, new lessons are drawn. It is a challenging process of growth, a vehicle for change inside and around us. We also need to live it with maximum trust, responsibility and care.

Happily and so blessed.


Presencia y experiencia

Estoy comprobando estos días que éstos son dos de los principales requisitos para el desarrollo de un proyecto creativo.

Presencia para conectar, para sentir, para registrar lo evidente y lo que no lo es, para comprender, para permitir que suceda lo incomprensible, para convertirse en un canal para el amor.

Después de nuestras primeras tres entrevistas, me doy cuenta de cuánto he aprendido sobre presencia a través de mi trabajo con Jutta ten Herkel, terapeuta y facilitadora sistémica. Como traductora en decenas de talleres suyos, he ido asimilando de forma inconsciente un poquito de su maravillosa capacidad para ser y estar con absoluta confianza en la vida, responsabilidad total sobre las propias acciones y elecciones, y profundo y amoroso cuidado hacia las personas.

Si ahora soy capaz de sentarme frente a alguien, preguntarle acerca de la evidencia y el significado del amor en su vida y escucharle con verdadera presencia, es porque Jutta ha sido mi maestra. Para ella, mi más sincero reconocimiento y agradecimiento.

En cuanto a la experiencia, no hay aprendizaje posible sin ella. El proyecto avanza y nosotras avanzamos con él. Hacemos nuevos descubrimientos y nos asaltan nuevas preguntas. En nuestro afán por responderlas, extraemos nuevas lecciones. Es un proceso de crecimiento salpicado de retos, un vehículo de cambio dentro de nosotras y a nuestro alrededor. Hemos de transitarlo también con máxima confianza, responsabilidad y cuidado.

Felices y tan afortunadas.