Everywhere


Many of you may have already seen this video, it’s been on the news and on many websites this last week.

By bringing it here, I want to remind myself and everyone that there are thousands and thousands of people out there working day and night in the name of love for those who need it most urgently -ultimately, for all human kind.

I would like to honour their commitment, dedication, generosity, strength, perseverance, creativity and inspiration.

They constantly accomplish things we cannot even imagine. But I am sure that even their most ambitious and sensitive projects began by looking someone in the eyes and really seeing them.

This is the way love is done each time.


En todas partes

Muchos de vosotros habréis visto ya este vídeo. Lo mostraron en las noticias y ha aparecido en muchas páginas web esta última semana.

Trayéndolo aquí, quiero recordar, a mí misma y a todos, que hay miles y miles de personas ahí fuera trabajando día y noche en nombre del amor para quienes lo necesitan con más urgencia y, en último término, para toda la humanidad.

Deseo honrar aquí su compromiso, su dedicación, su generosidad, su fuerza, su perseverancia, su creatividad y su inspiración.

Llevan a cabo constantemente cosas que nosotros ni siquiera podemos imaginar. Pero estoy segura de que incluso sus proyectos más ambiciosos y sensibles comenzaron cuando miraron a alguien a los ojos y lo vieron realmente.

Así es como el amor se hace cada vez.

Advertisements

Celebration

Yes, your guess is right!

Our Love like we do blog is exactly 1 year old today.

Three hundred and sixty-six days ago (2016 is a leap year!) I opened this little window to the world because I felt the need to say I had a project. And I didn’t only want to say that it existed, I wanted to share the process that it implied and that was just beginning back then.

Three hundred and sixty-six days later, which is certainly a lot of time, both Love like we do and I have grown in experience, understanding, depth, humbleness, determination, patience, strength, and, above all, love and gratitude.

Most especially to you, beautiful, warm-and-open-hearted, generous, wise and courageous people who have helped me make it possible and real every step of the way.

This celebration can only be with you and for you: HAPPY BIRTHDAY TO US ALL!


Celebración

Sí, ¡lo habéis adivinado!

El blog de Love like we do cumple hoy exactamente 1 año.

Hace trescientos sesenta y seis días (¡2016 es bisiesto!) que abrí esta pequeña ventana al mundo porque sentía la necesidad de contar que tenía un proyecto. Y no sólo quería contar que el proyecto existía, sino compartir el proceso que implicaba y que por entonces acababa de empezar.

Trescientos sesenta y seis días después, que es ciertamente un montón de tiempo, tanto Love like we do como yo hemos crecido en experiencia, comprensión, profundidad, humildad, determinación, paciencia, fuerza y, sobre todo, amor y gratitud.

Especialmente a vosotros, bella, generosa, sabia y valiente gente de corazón cálido y abierto, que me habéis ayudado a hacerlo posible y real paso a paso.

De modo que esta celebración sólo puede ser con vosotros y para vosotros: ¡FELIZ CUMPLEAÑOS A TODOS!

Suheil

This is a view of Nazareth from the garden of the Sisters of St. Clare’s house where he was staying when my dear Silke and Sami introduced him to me.

He had suffered an accident and had to go through surgery. Everything went fine, but he couldn’t go back home yet, not until he had fully recovered and could walk up the thirteen steps to his door.

He agreed to the interview and we set a date. But when I got there, he wouldn’t let me turn on the voice recorder. He said it would block him, leave him speechless. And he wanted to talk and be listened, he had a long and passionate artist’s life to instruct me about – and so he did. On my way back to SimSim Guesthouse that evening, I couldn’t stop crying out of gratitude.

Today I got an email from Silke saying he passed away two weeks ago. He had to undergo a second surgery, contracted a virus, his lungs didn’t cope.

I thought I would always miss the radiant words he said that I couldn’t keep, now I regret even more not being able to sit with him and listen again to his husky, stubborn, proud, wise and endless voice.

May he also be granted a joyous artist’s afterlife that we may one day have the pleasure of hearing about!


Suheil

Ésta es una vista de Nazaret desde el jardín del hogar de las Hermanas Clarisas donde se alojaba cuando mis queridos Silke y Sami me lo presentaron.

Había sufrido un accidente y tuvieron que operarle. Todo salió bien, pero no podía regresar aún a casa, no hasta que se hubiera recuperado por completo y pudiera subir los trece escalones hasta su puerta.

Aceptó que le entrevistara y concertamos una cita. Pero llegado el momento no permitió que encendiera la grabadora. Dijo que le bloquearía, que le dejaría sin habla. Y él quería contarme y que yo le escuchara, tenía una larga y apasionada vida de artista sobre la que instruirme – y eso hizo. De camino a mi hostal esa tarde, no podía parar de llorar de gratitud.

Hoy he recibido un correo de Silke informándome de que falleció hace dos semanas. Tuvo que someterse a una segunda operación, contrajo un virus, sus pulmones dejaron de funcionar.

Creí que siempre echaría en falta las radiantes palabras que pronunció y yo no retuve, ahora lamento todavía más no poder sentarme de nuevo frente a él y escuchar su voz ronca, testaruda, orgullosa, sabia, interminable.

¡Ojalá le sea concedida una gozosa vida de artista también en el más allá y algún día tengamos el placer de oír hablar de ella!

2016

A huge field of days in front of us.
A whole life of days to be thankful for.
A daily reminder of the freedom we’ve got -no matter how small- to be trully worthy of that gift.
A daily chance to be loyal to ourselves and choose to be freer.
A space to daily turn our freedom into love.
A time to make of love everyone’s right to live freely
in peace
and justice
and joy
every single day under the sun.


2016

Un inmenso campo de días frente a nosotros.
Una vida entera de días por la que estar agradecidos.
Un recordatorio diario de la libertad de que disponemos -por pequeña que sea- para hacernos merecedores de ese regalo.
Una oportunidad diaria para ser leales a nosotros mismos y elegir ser más libres.
Un espacio para transformar a diario nuestra libertad en amor.
Un tiempo para hacer de ese amor el derecho de todos a vivir libremente
en paz
con justicia
y alegría
cada hermoso día bajo el sol.

Rosh Hashana

Beyond the blinding and suffocating clouds of dust and confusion
that filled the air and our breath in the last few weeks of the old year,
there is the round crimson evidence of this pomegranate.

May its fullness and truth sow each of our days in this new year,
may it all be love.


Rosh Hashana

Más allá de las cegadoras y sofocantes nubes de polvo y confusión
que llenaron el aire y nuestro aliento durante las últimas semanas del viejo año,
está la redonda evidencia carmesí de esta granada.

Que su plenitud y verdad siembren cada uno de nuestros días en este año nuevo,
que todo sea amor.

Ahavá

The Hebrew word for “love”, written on this magical stone that dear Shlomit gave me as a present three days ago.

Such a sweet sound, such a deep resonance to name a love that can be touched and has a specific weight: a love that stays.

This is the kind of love I am receiving and trying to give back every single day since I started this project.

To the friends who have hosted, helped, encouraged and loved me during this last month and a half in Israel (dearest Eva, Adam and Arik, the whole Acrich-Salama and De-Mayo families, and many other people so close to my heart already), to my beautiful and sensitive teammates, to our first five wonderful interviewees and to everyone who generously keeps track of us through the blog (more than 40 and growing!) and writes warm and supporting comments and messages (Víctor, Lucia, Santiago, Ana, Mercedes, Paloma, Mónica, Eva, Tato, Ana and many others):

THANK YOU for your “AHAVA” and may you also be blessed by it – always!


Ahavá

La palabra hebrea para “amor”, escrita sobre la piedra mágica que me regaló mi querida Shlomit hace tres días.

Un sonido tan dulce, una resonancia tan profunda para nombrar un amor que se toca y tiene un peso específico: un amor que permanece.

Esta es la clase de amor que estoy recibiendo y con el que trato de corresponder cada día desde que empecé el proyecto.

A los amigos que me han acogido, ayudado, animado y cuidado durante este último mes y medio (mis queridísimos Eva, Adam y Arik, las familias Acrich-Salama y De-Mayo al completo y mucha otra gente que tiene ya un lugar en mi corazón), a mis hermosas y sensibles compañeras, a nuestros primeros cinco maravillosos entrevistados y a todos los que han seguido nuestra pista a través del blog (¡más de cuarenta y creciendo!) y nos han enviado cálidos comentarios y mensajes de apoyo (Víctor, Lucía, Santiago, Ana, Mercedes, Paloma, Mónica, Eva, Tato, Ana y muchos otros):

¡MUCHAS GRACIAS por vuestro “AHAVA” y que este os acompañe siempre!

Love like they do


Last Saturday I was witness to one of the most extraordinary theatrical experiences I know of: the Legislative Theatre Performance staged by a troupe of ten Sudanese, Eritrean and Israeli actors in an improvised sandy scene at the gates of Holot Residency Centre.

In front of them, an audience of dozens of Israeli and foreign people sitting on carpets. Standing around them, in a firm and stunning semicircle, twice or thrice as many Sudanese and Eritrean men, all of them asylum seekers – like the actors themselves – held without trial in this open detention facility, some of them since its creation a year and a half ago.

The play we saw had nothing to do with fiction: it was an artistic recreation of these men’s lives before and after they came to Israel (there are around 2,000 in Holot, over 45,000 in the whole country, mostly concentrated in Southern Tel Aviv).

During the performance, we felt rage when the actors denounced the blindness of laws and policies. We laughed when they reflected the absurdity of ignorance and pettiness. And shivered when they revealed the actual scale of injustice and pain.

But, most of all, love was present: the men living in Holot thanked us – those who live outside – so many times and so warmly for being there, for thinking of them and supporting their cause, for bringing them a reason to keep hope alive!

I wonder if we are truly aware of the gift of love that they are giving us. Through their dignity, their strength, their beauty, the knowledge that they bring, their comradeship and mutual support, their faith, their patience, their perseverance, their trust, the openness of their heart. Despite their pain, because of their pain.

I feel privileged for having spent a few hours in their company. I receive their gift with infinite thankfulness. I know that because they exist this project makes even greater sense.


El amor que ellos crean

El pasado sábado fui testigo de una de las experiencias teatrales más extraordinarias que conozco: el espectáculo de Teatro Legislativo representado por una compañía de actores sudaneses, eritreos e israelíes sobre un escenario improvisado a las puertas del Centro de Detención Abierto de Holot, en pleno desierto.

Frente a ellos, un público de decenas de israelíes y extranjeros sentados sobre alfombras. Rodeándolos, en un sólido y deslumbrante semicírculo, un número dos o tres veces mayor de hombres provenientes de Sudán y Eritrea, todos ellos – como los propios actores – solicitantes de asilo político retenidos sin juicio en estas instalaciones, algunos de ellos desde su apertura hace ya año y medio.

La obra que vimos no tiene nada que ver con la ficción: es la recreación artística de la vida de estos hombres, antes y después de su llegada a Israel (son unos 2,000 en Holot y más de 45,000 en todo el país, concentrados sobre todo en los barrios del sur de Tel Aviv).

Durante la función, sentimos rabia cuando los actores reflejaron la ceguera de leyes y políticas. Nos reímos cuando ilustraron el absurdo de la ignorancia y la mezquindad. Nos estremecimos cuando revelaron la dimensión real de la injusticia y el dolor.

Pero, por encima de todo, el amor estuvo presente: ¡los hombres que viven en Holot nos agradecieron tantas veces y con tanta calidez a los que vivimos fuera el haber ido, el pensar en ellos y apoyar su causa, el haberles llevado un motivo para mantener la esperanza!

Me pregunto si nosotros somos conscientes del amor que ellos nos regalan a nosotros. Con su dignidad, su fortaleza, su belleza, el conocimiento que traen, su camaradería y apoyo mutuo, su fe, su paciencia, su perseverancia, su confianza, la amplitud de su corazón. A pesar de su dolor, a causa de su dolor.

Me siento privilegiada por haber vivido unas horas en su compañía. Tomo su regalo con infinito agradecimiento. Sé que porque ellos existen este proyecto cobra aún mayor sentido.