Guy

This is where Guy sat yesterday morning during our interview.

Pepo, his poodle dog, was sitting beside him most of the time. When Guy stood up, he stayed on the sofa looking a bit sad, but I have the feeling he just knew I was taking a picture of him!

It would be impossible to understand Guy without his animals. As it would without his courage and his determination. He is a brave man who is going out into the world and doing what his heart asks him to, whatever the risk.

It touched me deeply to be the witness of his will to make a change and of his honesty. In his answers, he used round and transparent words to express very profound reasons. And he kept looking at me with serene and unconcealing eyes.

Things tend to happen if we pursue them with clarity and love. Guy knows it, and I bet Pepo does too.


Guy

Aquí es donde se sentó Guy ayer por la mañana durante nuestra entrevista.

Su perro Pepo estuvo sentado junto a él casi todo el tiempo. Cuando Guy se levantó, él se quedó en el sofá con aspecto un poco triste, pero yo tengo la sensación de que simplemente sabía que estaba haciéndole una foto…

Es imposible entender a Guy sin sus animales. Como lo es sin su coraje y su determinación. Es un hombre valiente que está saliendo al mundo y haciendo lo que su corazón le pide que haga, sea cual sea el riesgo.

Me conmovió ser testigo de su voluntad de lograr un cambio y de su honestidad. En sus respuestas utilizó palabras redondas y transparentes para expresar razones muy profundas. Y no dejó de mirarme con ojos serenos que parecían no querer esconder nada.

Las cosas tienden a ocurrir cuando las perseguimos con claridad y amor. Guy lo sabe y apuesto a que Pepo también.

Advertisements

Muna

This is where Muna sat during our interview on Friday morning.

It is neither the apartment she has just moved in, nor her family’s house, but a very special room that Naomi lovingly offered us for the occasion.

On Friday, Muna sat on this white armchair and Yael said: “She is like a flower”. She was right: the same beauty and the same truth, revealing itself petal after petal.

With each answer, Muna’s naked heart spoke. Later she apologized, unaware that each word she pronounced and each star that dropped from her eyes were a reminder to the world of what it means to fully feel who we really are.

There was a fresh rose in a glass on the little table by her seat. Naomi and her youngest daughter had carefully picked it from their garden early in the morning. It is not in the picture because Muna took it home. It was hers.


Muna

Aquí es donde se sentó Muna el viernes por la mañana durante nuestra entrevista.

No es el apartamento al que se acaba de mudar, ni la casa de su familia, sino una habitación muy especial que Naomi nos ofreció con amor para la ocasión.

El viernes, Muna se sentó en esta butaca blanca y Yael dijo: “Es como una flor”. Tenía razón: la misma belleza y la misma verdad, revelándose pétalo a pétalo.

Con cada respuesta de Muna, habló su corazón desnudo. Más tarde ella pidió disculpas, sin ser consciente de que cada palabra que pronunció y cada estrella que brotó de sus ojos eran un recordatorio para el mundo de lo que significa sentir plenamente quiénes somos en realidad.

Había un vaso con una rosa fresca sobre la mesita junto a su asiento. Naomi y su hija pequeña la habían escogido con cuidado de su jardín esa mañana temprano. No aparece en la imagen porque Muna se la llevó consigo a casa. Era suya.

Galia

This is where Galia sat during our interview on Friday afternoon.

And it was truly ours, hers and mine, because Yael and Naomi couldn’t come with me. I didn’t want to miss the (probably only) opportunity of meeting this beautiful young woman and I dared to do it on my own. Of course, the experience was very different, but it was also worth it from the minute Galia met me at the door of the building she lives in with her family.

I learned many things from her. How dignity is expressed in the smallest details: the way one sits and looks at the other and speaks with forthright directness about what can’t be denied. How many-layered the human soul is and how important it is to take care of each depth. What a treasure having a strong will is and what a difference it can make – for our good and everyone else’s.

Galia spoke quietly and honestly, and then she sang with the same elegance and heart. When I left her house it was dark already, but I could feel her bright light inside of me.


Galia

Aquí estuvo sentada Galia durante nuestra entrevista del viernes por la tarde.

Y fue realmente nuestra, suya y mía, porque Yael y Naomi no pudieron acompañarme. Yo no quería perder la (probablemente única) oportunidad de conocer a esta hermosa mujer y me atreví a acudir yo sola. Por supuesto, la experiencia fue muy diferente, pero mereció la pena desde el instante en que me encontré con Galia a la puerta del edificio donde vive con su familia.

Aprendí muchas cosas escuchándola. Cómo la dignidad se expresa en los detalles más pequeños: la forma en la que uno se sienta y mira al otro y habla con total franqueza de lo que no puede ser negado. Qué profunda es el alma humana y qué importante es cuidar de cada una de sus capas. Qué gran tesoro es poseer una voluntad firme y cómo ésta puede marcar la diferencia – para nuestro bien y el del resto del mundo.

Galia habló con serenidad y franqueza, y después cantó con la misma elegancia y el mismo corazón. Cuando dejé su casa ya había anochecido, pero su luz seguía brillando dentro de mí.

Shalom

This is where Shalom sat yesterday morning during our interview.

The picture on the left is of his beautiful daughter, Michal. Shalom’s words were full of love for her, but not only for her: for all his children, for his wife, for his friends, for everyone.

He knows, he has learnt the greatest lesson the hardest way: we are in this life to love.

He said it with his warm and keen eyes and his expressive hands, and shared with us a million different anecdotes to explain it, with the serenity and determination that only experience provides.

His is a story of devotion through surrender: to the heart and to what is bigger than us. Humbly, courageously, unconditionally.


Shalom

Aquí es donde estuvo sentado Shalom durante nuestra entrevista de ayer.

La fotografía que aparece a la izquierda es de su preciosa hija, Michal. Las palabras de Shalom estaban llenas de amor por ella, pero no sólo por ella: por todos sus hijos, por su esposa, por sus amigos, por todo el mundo.

Él sabe, él ha aprendido la lección más grande por el camino más duro: estamos en esta vida para amar.

Lo dijo con sus ojos, tan cálidos como directos, y con sus expresivas manos, y compartió con nosotras un millón de anécdotas distintas para explicarlo, con la serenidad y la determinación que sólo proporciona la experiencia.

La suya es una historia de devoción a través de la entrega: al corazón y a lo que es más grande que nosotros. Humilde y valientemente, sin condiciones.

Yarden

This is the place where Yarden sat yesterday during our interview.

When we had already finished, he asked: What number am I? Number six, I answered, you are the second man, the sixth interviewee, actually the first in this new round.

Being with him, listening to him, sharing a couple of hours of a cloudy Shabbat morning at his beautiful home, so full with candour and tenderness – so much blessed, Naomi said -, was for me a lesson on commitment.

Commitment to oneself, to being true, honest, open, curious, determined, brave. Commitment to reality, accepting and taking it as it is, giving up the drama, valuing its infinite and precious details. Commitment to love, to the essential simplicity of its multiple truth.

I looked at Yarden and I saw a man committed to life – as far from being a number as any human being.


Yarden

Éste es el lugar donde se sentó Yarden ayer durante nuestra entrevista.

Cuando ya habíamos acabado, me preguntó: ¿Qué número hago? El seis, le dije, eres el segundo hombre, el sexto entrevistado, de hecho el primero de esta nueva ronda.

Estar con él, escucharle, compartir un par de horas de una nublada mañana de sábado en su acogedora casa, tan llena de franqueza y de ternura – tan bendecida, dijo Naomi -, fue para mí una lección sobre compromiso.

Compromiso con uno mismo, con ser auténtico, honesto, abierto, curioso, decidido, valiente. Compromiso con la realidad, aceptándola y tomándola tal cual es, renunciando al drama, valorando sus infinitos y preciosos detalles. Compromiso con el amor, con la simplicidad esencial de su verdad múltiple.

Miré a Yarden y vi a un hombre comprometido con la vida – tan lejos de ser un número como cualquier ser humano.

Lea

This is where Lea sat on Saturday during our interview.

She welcomed us with cheerful words and the sweetest smile to her lovely little home, filled with the tokens of a lifetime of love. And when we were already under the spell of her gentleness and the camera was rolling, she surprised us with the unexpected.

Very calmly, without losing her tender expression, she presented to us the crudest and yet most obvious truth in every human story: that pain is never far from love and that it can be overwhelming, but that it is always for us to decide what we want to make of it.

When we finished, she wanted to treat us to coffee and cake. Unfortunately, we could not stay, but we carried the deep meaning of her sweetness and her mirth with us for the rest of the day and, I believe, forever.


Lea

Aquí es donde se sentó Lea el sábado durante nuestra entrevista.

Nos recibió en su encantadora casita, rebosante de imágenes de una vida llena de amor, con las palabras más amables y una sonrisa dulcísima. Y cuando ya habíamos caído bajo el hechizo de su gentileza y la cámara estaba filmando, nos sorprendió con lo inesperado.

Con gran serenidad, sin perder en ningún momento la ternura de su expresión, nos enfrentó a la verdad más cruda y a la vez más obvia de toda historia humana: que el dolor no se halla nunca lejos del amor y que puede ser arrasador, pero que siempre está en nuestras manos decidir lo que hacemos con él.

Al terminar, quiso invitarnos a café y a tarta. Por desgracia, no pudimos quedarnos, pero llevamos con nosotras el profundo significado de su dulzura y de su alegría durante el resto del día – y creo que para siempre.

Uda

Here is where Uda sat this morning during our interview.

It is not her chair, it is not her house. Uda lives in a Palestinian town in the West Bank, a place that Israeli citizens like Naomi and Yael are not entitled to visit: Israeli law forbids it for security reasons. Uda herself needs to go through a military checkpoint and sometimes wait for hours before being allowed to enter Israel. And she does it several days a week.

But love does not care about borders and cannot be restricted by force or stopped because of differences. When Uda sat on that chair and looked at us with her amazingly bright eyes, love became our only territory and the common heart that was created while she spoke, our only home.

I wish you could have felt the warmth and power of her presence: when I got home I was still wrapped up in her light.

This is what happens when we share our time, space and love with people who only know about people.


Uda

Aquí es donde se ha sentado Uda durante nuestra entrevista de esta mañana.

No es su silla, no es su casa. Uda vive en una ciudad palestina en Cisjordania a la que ciudadanos israelíes como Naomi y Yael no pueden acceder: la ley israelí lo prohíbe por motivos de seguridad. La propia Uda tiene que atravesar un control militar y a menudo esperar varias horas antes de poder entrar en Israel. Y lo hace varios días a la semana.

Pero el amor no entiende de fronteras y no puede ser restringido por la fuerza ni interrumpido por las diferencias. Cuando Uda se ha sentado en esa silla y nos ha mirado con sus deslumbrantes ojos oscuros, el amor se ha convertido en nuestro único territorio y el corazón común que ha nacido mientras ella hablaba en nuestro único hogar.

Ojala hubierais podido sentir la calidez y el poder de su presencia: al volver a casa yo seguía envuelta en su luz.

Esto es lo que ocurre cuando compartimos nuestro tiempo, nuestro espacio y nuestro amor con personas que solo saben de personas.