Basics

Love is skin, voice, smell, weight, breath, movement, warmth, laughter.
Beauty is pigment, light, stone, vibration, ink, rythm, sap, cloth.
Spirit is body.
Art is matter.
We need bread.

I am now busy heating the oven, mixing flour, salt and yeast: none of the tasks on the project’s lists will be accomplished without the very basics. A solid ground, enough resources, the energy required.

Of course I miss my nomad’s insouciance. Travellers feed off the air’s sweetness and other people’s generosity. But if I wish to create something tangible, I need to stop and bake it myself.

I will sing while I knead and the dough will turn lighter and richer.


Lo básico

El amor es piel, voz, aroma, peso, aliento, risa, calor, movimiento.
La belleza es pigmento, luz, piedra, vibración, tinta, ritmo, savia, tejido.
El espíritu es cuerpo.
El arte es materia.
Necesitamos pan.

Me ocupo ahora de alimentar el fuego, de mezclar harina, sal y levadura: ninguna de las tareas incluidas en las listas del proyecto podrá realizarse sin lo más esencial. Una base sólida, recursos suficientes, la energía requerida.

Claro que añoro mi despreocupación de nómada. Los viajeros se nutren de la dulzura del aire y la generosidad ajena. Pero si quiero crear algo tangible, tengo que detenerme y hornearlo yo.

Cantaré mientras lo hago y la masa se volverá más ligera y más rica.

Concreteness

Twenty-four days in the north,
amazed at the unknown density of trees,
supple forests sleeping on hills the size of giant’s palms,
full stories stored in square silent houses scattered on green,
gardens bending their sturdy autumn fruits to the shore.

Twenty-four days in the north,
watching the tide bring afloat stranded vessels,
combing the waves for dry fallen leaves
blown by the mild wind against the horizon,
panting softly on the cold sand after every immersion.

At the end of twenty-four days
I return inland with a list made of lists.
The chart is readable now, the tasks are certain, everything has a name.
It’s a moment of clarity, a time to get my bearings
before inspiration gloriously ruffles all up again.


Concreción

Veinticuatro días en el norte,
deslumbrada por la insólita densidad de los árboles,
somnolientos bosques sobre colinas del tamaño de la palma de un gigante,
historias redondas almacenadas en silenciosas casas dispersas sobre el verde,
huertos inclinando sus robustos frutos de otoño hacia la costa.

Veinticuatro días en el norte,
observando cómo la marea devuelve a flote embarcaciones varadas,
peinando entre las olas las hojas secas
que el viento templado empujó hacia el horizonte,
jadeando levemente sobre la arena fría tras cada inmersión.

Al cabo de veinticuatro días
regreso tierra adentro con una lista hecha de listas.
El mapa es legible ahora, las tareas están claras, todo tiene su nombre.
Es un instante de lucidez, un paréntesis para tomar posiciones
antes de que la inspiración vuelva a alborotarlo todo magníficamente.

In good company

Sometimes, when I am in the midst of work, in this quiet northern region where I have come to put the material for the project in order, things get suddenly blurry.

The pieces don’t fit anymore, the words lack sense, the images seem hopelessly clumsy. I am weary, I lose direction. Too many hours inside the sea can definitely lead to bewilderment.

For a moment, I feel helpless: the work is too demanding or I am just not made for it.

But then I stop and breathe and think of my companions. All those brave women and men who are right now in their studios and workshops industriously opening a space for their hearts through their music, paintings, poems, dance, ideas, plays, sculptures, photographs, scripts, designs… They also stumble and lose patience and want to give up now and then, but most of the time they persevere. They do it because otherwise their hearts wouldn’t live and because what they bring in them is indeed for all of us.

I take comfort in knowing they are out there. And when I am particularly dismayed, I reach out to them. Soon their voices reply from afar, a message arrives, the phone rings. Going back to work afterwards feels like it truly is: a gift and an honour.


En buena compañía

A veces, cuando estoy en mitad del trabajo, en esta apacible región del norte adonde he venido a ordenar el material para el proyecto, todo se vuelve repentinamente borroso.

Las piezas ya no encajan, las palabras carecen de sentido, las imágenes resultan irremediablemente torpes. Estoy cansada, pierdo la orientación. Demasiadas horas bajo el mar pueden ciertamente causar aturdimiento.

Por un momento, me siento incapaz: el trabajo es demasiado exigente o quizás yo no estoy hecha para él.

Pero entonces me paro, respiro y pienso en mis compañeros. Todas esas mujeres y hombres valientes que están ahora mismo en sus talleres y estudios abriendo laboriosamente un espacio para su corazón a través de su música, sus pinturas, sus poemas, su danza, sus ideas, sus obras de teatro, sus esculturas, sus fotografías, sus guiones, sus diseños… Ellos también tropiezan y pierden la paciencia y quieren abandonar de vez en cuando, pero la mayor parte del tiempo perseveran. Lo hacen porque de otra manera sus corazones no podrían vivir y porque lo que traen en ellos es en realidad para todos.

Me reconforta saber que están ahí. Y cuando me siento especialmente abatida, los invoco. Enseguida sus voces comienzan a responder desde lejos, llega un mensaje, suena el teléfono. Después retomo el trabajo como lo que de verdad es: un honor y un regalo.

To create

Yet another morning I take my notebooks and my computer and I enter the sea.

I come close to the water’s edge and I linger a bit. No matter how calm and bright and inviting the sea may look, walking into it always makes me shiver: I know how deep it can get.

Some days I feel courageous and, after pondering it a few seconds, I simply dive into the next wave.

A couple of times the excitement was so great that I ran straight into the water, splashing all over and scaring all surrounding creatures away.

But most mornings I slowly let myself be cradled into it while blinking at the sky and the seagulls and the distant boats and ships, pretending not to notice, until suddenly I am fully submerged. And then I do what I learnt when, being a child, I trained myself to breathe under water: I relax my body and do nothing but look around with curiosity and amazement.

Soon the water doesn’t feel cold anymore and the growing darkness becomes a reign of wonder and there is no trace left of the fear of sea monsters and my lungs seem to be filled with continents of air. I sometimes swim, but mostly just float among the fish and the algae and rejoice for being immersed in beauty.

There are days that, when I finally rise back to the surface, I find new sentences scribbled on my notebooks or unexpected images on my computer screen or a tiny seahorse tangled up in my curls.


Para crear

Una mañana más cojo mis cuadernos y mi ordenador y entro en el mar.

Me acerco a la orilla y vacilo un poco. No importa lo en calma, transparente y tentador que parezca, antes de zambullirme en el mar siempre me estremezco: sé cuán hondo puede llegar a ser.

Algunos días me siento valiente y, después de considerarlo unos segundos, me lanzo de cabeza a la siguiente ola.

Un par de veces la emoción era tan grande que corrí directa hasta el agua, salpicando a diestro y siniestro y espantando a todas las criaturas que pudiera haber alrededor.

La mayoría de las mañanas simplemente me dejo acunar por él, mientras miro como distraída al cielo y a las gaviotas y a las barcas y buques distantes, simulando no darme cuenta, hasta que de pronto me encuentro sumergida por completo. Y entonces hago lo que aprendí cuando, siendo una niña, me entrené para poder respirar bajo el agua: relajo el cuerpo y me limito a observar en torno a mí con curiosidad y asombro.

Pronto dejo de sentir el frío del agua y la oscuridad creciente se convierte en un territorio mágico y no queda ni rastro del miedo a los monstruos marinos y mis pulmones parecen albergar continentes de oxígeno. A veces nado, pero la mayor parte del tiempo sólo floto entre las algas y los peces y gozo del placer de estar inmersa en belleza.

Hay días en los que, cuando finalmente emerjo de vuelta a la superficie, encuentro frases nuevas garabateadas en los cuadernos o imágenes inesperadas en la pantalla del ordenador o un diminuto hipocampo enredado entre mis rizos.

On the table

Journals, diaries, dozens of pages covered with blue cramped handwriting.

Datebooks filled with telephone numbers, email addresses, bus and train schedules, quotes and references, shopping lists.

Pictures and drawings, mostly unfinished. Underlined excerpts in books.

Calendars, photocopies, articles, maps, chronograms, notes.

Voice recordings to capture fleeting thoughts.

A series of ten beautiful interviews.

I better roll my sleeves up. It is time to work.


Sobre la mesa

Cuadernos, diarios, decenas de páginas cubiertas con prolija tinta azul.

Agendas llenas de números de teléfono, direcciones de correo, horarios de autobuses y trenes, citas y referencias, listas de la compra.

Imágenes y dibujos, la mayor parte sin terminar. Párrafos subrayados de libros por releer.

Calendarios, fotocopias, artículos, mapas, cronogramas, apuntes.

Grabaciones de voz para capturar pensamientos fugaces.

Una serie de diez hermosas entrevistas.

Mejor que me remangue. Es hora de trabajar.

Change

There are people – luckily not many – who say: “Thank you, but no”. They have different and substantial reasons for preferring not to be interviewed.

There are other people who are willing to do it but are forced to cancel the encounter due to unforeseen motives.

Once a person agreed to the interview and then asked not to be recorded because she didn’t feel comfortable with the idea.

And still the miracle happens every time.

Other conversations are possible, other forms of sharing develop from the initial refusal. And suddenly we are enjoying the quietness of a beautiful garden together and it’s me who ends up answering the interminable questions of their shiny-eyed children.

Or what was meant to be a thirty-minutes interview becomes a three hours monologue, filled with extraordinary stories and inspiring reflections that remind me of the basic truths about the adventure of living.

However short the contact, however disparate from what we expected, it always generates a change. Because what has occurred, has occurred, and it might very well not have been so. And because what has occurred is indeed nothing but the prodigy of unconditional love in action.


Cambio

Hay personas – por suerte, muy pocas – que dicen: “Gracias, pero no”. Tienen distintas y sustanciales razones para preferir no ser entrevistadas.

Hay otras personas que están deseando hacerlo pero se ven obligadas a cancelar el encuentro por motivos imprevistos.

En una ocasión, una persona accedió a ser entrevistada y después pidió no ser grabada porque no se sentía cómoda con la idea.

Y aun así el milagro se produce cada vez.

Otras conversaciones son posibles, otras formas de compartir surgen a partir de la negativa inicial. Y de pronto estamos disfrutando juntos de la tranquilidad de un hermoso jardín y soy yo la que acabo respondiendo a las interminables preguntas de sus hijos de ojos clarísimos.

O lo que debería haber sido una entrevista de treinta minutos se convierte en un monólogo de tres horas repleto de historias extraordinarias y reflexiones inspiradoras que me recuerdan las verdades básicas acerca de la aventura de vivir.

Por muy breve que sea el contacto, por muy diferente que sea de lo esperado, siempre genera un cambio. Porque lo que ha ocurrido, ha ocurrido, y podría muy bien no haber sido así. Y porque lo que de hecho ha ocurrido no es ni más ni menos que el prodigio del amor incondicional en acción.

Staying

At this very time tomorrow I should be flying on an airplane across the Mediterranean, heading back to Spain – only that I won’t.

I have decided to stay in Israel a little longer, just as much as my visa allows me. But it is not only because I have that extra time. Staying in Israel under the present circumstances is an ethical choice for me.

I firmly believe that, because there is hatred, violence, and fear, love needs to be – more than ever – present, reminded, effected. Because there is great pain, and a greater pain will certainly grow from it, love needs to be woven and sewed at the same time, but much more intensively.

Every word, every look, every act of love counts. Love for everything and everyone, for the living and the dying, for the killing and the surviving, the close and the distant. All-inclusive love to feel, accompany, remember what really matters, believe, connect and reconnect, share, feel even deeper, heal, make a real change where it is truly possible: in the heart.

Here and now, this is my-our-Love like we do‘s commitment.


Quedarse

Mañana a estas horas debería estar en un avión cruzando el Mediterráneo camino de España – sólo que no estaré.

He decidido quedarme en Israel un poco más, justo el tiempo que me permite el visado. Pero no es sólo porque cuento con ese margen extra. Quedarme en Israel en las actuales circunstancias es para mí una elección ética.

Creo firmemente que, porque hay odio, violencia y miedo, necesitamos más que nunca que el amor esté presente, que sea recordado, que lo llevemos a cabo. Porque hay un gran dolor, y un dolor aún mayor sin duda surgirá de él, necesitamos tejer y bordar amor al mismo tiempo, aunque mucho más intensamente.

Cada palabra, mirada y acto de amor cuentan. Amor por todo y por todos, por los que viven y los que mueren, por los que matan y los que sobreviven, los cercanos y los distantes. Un amor que incluye a todos para sentir, acompañar, recordar lo que de verdad importa, creer, conectar y reconectar, compartir, sentir aún más profundamente, sanar, efectuar un cambio real donde verdaderamente es posible: en el corazón.

Aquí y ahora, éste es el compromiso de Love like we do, el mío, el nuestro.

Honesty

We sat around the white-clothed table, Naomi, Yael and I, in Eva’s magical garden, under the full August moon and the fragrant whispering trees, the small round fountain gurgling in the dark.

Adam was sleeping soundly in his bed. Eva had left, but not without offering us some fresh light water and a delicious homemade cake. The night couldn’t be more peaceful.

It was an important gathering. We had agreed to watch, each of us separately, the interviews recorded until now and then meet and share our impressions, discuss all possible improvements and decide on the next steps of our work.

But soon the truth was made obvious. It was in my heart, it had been there for days, for weeks even, and every sentence that Yael and Naomi said, with more respect and love than I can ever thank them for, reflected it.

It is time for me to take a stand, to own my place, to speak my word and, through it, explain our actions and give this story its actual meaning. A single candle will shed enough light, but it needs to be true and it needs to be mine.


Honestidad

Nos sentamos alrededor de la mesa con su mantel blanco, Naomi, Yael y yo, en el jardín mágico de Eva, bajo la luna llena de agosto y los árboles susurrantes, la pequeña fuente redonda borboteando en la oscuridad.

Adam dormía profundamente en su cama. Eva se había marchado, no sin antes ofrecernos agua fresca y un delicioso bizcocho casero. La noche no podía ser más apacible.

Era una reunión importante. Habíamos acordado revisar, cada una por separado, las entrevistas grabadas hasta ahora y encontrarnos después para compartir impresiones, debatir cualquier mejora posible y decidir cómo continuar el trabajo.

Pero pronto la verdad se hizo evidente. Estaba en mi corazón desde hace días, semanas incluso, y cada frase que Yael y Naomi decían, con un respeto y un amor que nunca podré agradecerles bastante, la reflejaba.

Es tiempo de que yo me posicione, ocupe mi lugar, exprese lo que sé y lo que siento para explicar así lo que estamos haciendo y dar a esta historia su verdadero sentido. Una sola vela arrojará suficiente luz, pero tiene que ser auténtica y tiene que ser la mía.

Picking up the thread

It is time to continue what we started.

If everything goes well, I will arrive in Israel tomorrow morning. A couple of hours later I will be again among my friends. And soon after the Shabbat my teammates and I will resume our task.

The linen is already spread before us, the needles are threaded, the coloured skeins unravelled. All the beautiful moments, all the amazing encounters we carefully and lovingly embroidered at the beginning of the summer are waiting for us to carry on and cover the space with new testimonies.

And so we will, with the same enthusiasm and dedication. With the same respect and appreciation for those who choose to become part of our project, who accept to be interviewed and thus help us reflect the fascinating common miracle of human love.

There never was a more rewarding endeavour.


Retomar el hilo

Es hora de continuar lo que empezamos.

Si todo va bien, mañana por la mañana habré llegado a Israel. Un par de horas más tarde estaré de nuevo entre amigos. Y poco después del Sabbat mis compañeras y yo reanudaremos nuestra tarea.

El lienzo está ya extendido ante nosotras, las agujas están enhebradas, las madejas de colores desenredadas. Todos los momentos hermosos, todos los sorprendentes encuentros que bordamos con tanto cuidado y cariño a principios de verano están esperando que sigamos cubriendo el espacio con nuevos testimonios.

Y así lo haremos, con el mismo entusiasmo y la misma dedicación. Con el mismo respeto y aprecio por quienes eligen formar parte de nuestro proyecto, quienes aceptan ser entrevistados y nos ayudan de ese modo a reflejar el fascinante y común milagro del amor humano.

Nunca hubo labor tan gratificante.

Before the first interview

It seems easy, a children’s game, but it is not.

Each of us has to find her place and own it, to learn her role and feel it, to realize that we all belong in the field and that, without any of us, the picture would not be complete, the work would not be possible.

We are working hard, each on her own and also together, learning in the process as much about the work as about ourselves, both as a team and as individuals.

Now, less than twenty-four hours before the great moment, every piece seems to fit. But the puzzle won’t be finished until tomorrow we sit in front of our interviewee and the conversation starts.

Then the picture will come to life and our task will be to trust and let it flow. On account of love.


Antes de la primera entrevista

Parece fácil, un juego de niños, pero no lo es.

Cada una de nosotras tiene que encontrar su lugar y hacerlo suyo, aprender su papel y sentirlo, darse cuenta de que todas formamos parte del campo y que, si alguna faltara, la imagen estaría incompleta, el trabajo no sería posible.

Estamos trabajando duro, cada una por su lado y también juntas, aprendiendo en el proceso tanto sobre el trabajo en sí como sobre nosotras mismas, como equipo y como individuos.

Ahora, a menos de veinticuatro horas del gran momento, cada pieza parece encajar. Pero el puzle no estará acabado hasta que mañana nos sentemos frente a la persona a la que vamos a entrevistar y comience la conversación.

Entonces la imagen cobrará vida y nuestra tarea será confiar y dejar que fluya. Por amor.