Posts by Love like we do

Love like we do aims at interviewing people with the common denominator of living in Israel. That is, human beings of different ages, genders, sexual orientations, cultural origins, social groups, economic statuses, political positions, religious options, life trajectories… who share a territory.

Everywhere


Many of you may have already seen this video, it’s been on the news and on many websites this last week.

By bringing it here, I want to remind myself and everyone that there are thousands and thousands of people out there working day and night in the name of love for those who need it most urgently -ultimately, for all human kind.

I would like to honour their commitment, dedication, generosity, strength, perseverance, creativity and inspiration.

They constantly accomplish things we cannot even imagine. But I am sure that even their most ambitious and sensitive projects began by looking someone in the eyes and really seeing them.

This is the way love is done each time.


En todas partes

Muchos de vosotros habréis visto ya este vídeo. Lo mostraron en las noticias y ha aparecido en muchas páginas web esta última semana.

Trayéndolo aquí, quiero recordar, a mí misma y a todos, que hay miles y miles de personas ahí fuera trabajando día y noche en nombre del amor para quienes lo necesitan con más urgencia y, en último término, para toda la humanidad.

Deseo honrar aquí su compromiso, su dedicación, su generosidad, su fuerza, su perseverancia, su creatividad y su inspiración.

Llevan a cabo constantemente cosas que nosotros ni siquiera podemos imaginar. Pero estoy segura de que incluso sus proyectos más ambiciosos y sensibles comenzaron cuando miraron a alguien a los ojos y lo vieron realmente.

Así es como el amor se hace cada vez.

For those who may wonder…

Do you by chance remember the first post published on this blog one year ago?

The picture on it was that of a turtle hatchling running towards the sea, right about to start its long journey, for sure an extraordinary adventure. Just like us.

You may be curious to know what the little turtle is doing one year later.

Well, she is swimming unremittingly towards her destination. Just like us.

Second Love like we do year, here we come!!!


Para quienes se estén preguntando…

¿Recordáis por casualidad la primera entrada publicada en este blog hace un año?

En ella se veía la imagen de una tortuga recién nacida corriendo hacia el mar, a punto de empezar su largo viaje, sin duda una aventura extraordinaria. Igual que nosotros.

Quizás os preguntéis qué ha sido de esa pequeña tortuga un año después.

Pues nada incansablemente hacia su destino. Igual que nosotros.

Segundo año de Love like we do, ¡¡¡allá vamos!!!

Celebration

Yes, your guess is right!

Our Love like we do blog is exactly 1 year old today.

Three hundred and sixty-six days ago (2016 is a leap year!) I opened this little window to the world because I felt the need to say I had a project. And I didn’t only want to say that it existed, I wanted to share the process that it implied and that was just beginning back then.

Three hundred and sixty-six days later, which is certainly a lot of time, both Love like we do and I have grown in experience, understanding, depth, humbleness, determination, patience, strength, and, above all, love and gratitude.

Most especially to you, beautiful, warm-and-open-hearted, generous, wise and courageous people who have helped me make it possible and real every step of the way.

This celebration can only be with you and for you: HAPPY BIRTHDAY TO US ALL!


Celebración

Sí, ¡lo habéis adivinado!

El blog de Love like we do cumple hoy exactamente 1 año.

Hace trescientos sesenta y seis días (¡2016 es bisiesto!) que abrí esta pequeña ventana al mundo porque sentía la necesidad de contar que tenía un proyecto. Y no sólo quería contar que el proyecto existía, sino compartir el proceso que implicaba y que por entonces acababa de empezar.

Trescientos sesenta y seis días después, que es ciertamente un montón de tiempo, tanto Love like we do como yo hemos crecido en experiencia, comprensión, profundidad, humildad, determinación, paciencia, fuerza y, sobre todo, amor y gratitud.

Especialmente a vosotros, bella, generosa, sabia y valiente gente de corazón cálido y abierto, que me habéis ayudado a hacerlo posible y real paso a paso.

De modo que esta celebración sólo puede ser con vosotros y para vosotros: ¡FELIZ CUMPLEAÑOS A TODOS!

Sacred space

It’s not enough, not for me, not for anyone.

It’s not enough that I carry this project in my heart while life happens. Especially when life keeps on posing challenges that demand so much energy and dedication and apparently drag me away from my purpose.

Days settle like strata, voices thin out in the distance. A void breaks in that can easily be misinterpreted as neglect, indifference, relinquishment, oblivion.

It is nearly six months since I last was in Israel. And I still can’t go back. And I know that I won’t in quite a long time.

So while I am here and so much absorbed in the effort of securing the very basics, I need to find the way to revive Love like we do outside of me.

Give it a time, however brief, that can’t be ignored or violated. And in that time, nurture it with whatever beauty and knowledge I happen to capture in my comings and goings. Tune it like a musical instrument, arrange it as in a Japanese ritual, mold it and paint it like an exquisite porcelain bowl.

Do it consciously, actively, earnestly, diligently, in yet another challenge, but one that will bring me back closer to the core of meaning, that sacred space.


Espacio sagrado

No basta, ni para mí, ni para nadie.

No basta con que custodie este proyecto en mi corazón mientras sucede la vida. Sobre todo cuando la vida sigue planteándome retos que exigen tanta energía y dedicación y que aparentemente me arrastran lejos de mi propósito.

Los días se depositan como estratos, las voces se dispersan en la distancia. Irrumpe un vacío que puede ser fácilmente malinterpretado como negligencia, abandono, renuncia, olvido.

Hace casi seis meses que estuve por última vez en Israel. Y no puedo volver todavía. Y sé que tardaré un largo tiempo en hacerlo.

De modo que, mientras estoy aquí, tan absorbida en el esfuerzo de asegurar lo más básico, necesito encontrar la manera de reavivar Love like we do fuera de mí.

Darle un tiempo, aunque breve, que no pueda ser ignorado ni violado. Y en ese tiempo, nutrirlo con toda la belleza y el conocimiento que logre captar en mis idas y venidas. Afinarlo como un instrumento musical, ordenarlo como en un ritual japonés, moldearlo y pintarlo como un delicado cuenco de porcelana.

Y hacerlo consciente y activamente, con empeño y diligencia. Es otro reto más, pero uno que volverá a acercarme al centro del sentido, ese espacio sagrado.

Rekindling old words

Last week, while writing a brief note for Suheil’s forty-days memorial service, I came across some words he said on an interview held with author Victor Perera in 1973, which can be read on Perera’s book “The Cross and the Pear Tree”.

Those words have been on my mind since then. My first impulse was to share them on this blog, but then I got afraid they would be misinterpreted or would offend someone. Forty-three years and an incredible amount of pain have passed since they were pronounced. There are terms among them that have a different weight now, there is a political dimension to them that allows for a long, delicate and probably fruitless discussion.

But as far as this project is concerned, I feel that the bottom line of Suheil’s words remains as valid and true as it always was. And not only for the land he talks about, but for everywhere else in the world.

So let me quote what a Christian Arab who lived in Israel said to a Jewish Guatemalan at a café long ago:

“The fact is that the Holy Land cannot be owned. It does not belong to anybody. It rejects all territorial claims based on the Torah, the New Testament or the Koran. This can never be a Palestinian state or a Christian state any more than it can be a Zionist state. These rocks are only for those who can love Jerusalem without the desire to possess her.”

Nothing in this world is ours but the love that we do. And, in reality, not even this: for we are that love (or the lack of it), we don’t own it.


Reavivando viejas palabras

La semana pasada, mientras escribía una nota breve para el funeral de Suheil, encontré unas palabras suyas en una entrevista que le hizo el escritor Victor Perera en 1973 y que aparece reproducida en el libro de Perera “The Cross and the Pear Tree” (“La cruz y el peral”).

Desde entonces tengo esas palabras muy presentes. Mi primer impulso fue compartirlas en este blog, pero luego temí que pudieran ser malinterpretadas o que ofendieran a alguien. Han pasado cuarenta y tres años y una cantidad increíble de dolor desde que fueron pronunciadas. Entre ellas hay términos que ahora tienen un peso diferente. Poseen una dimensión política que daría fácilmente lugar a una larga, delicada y probablemente estéril discusión.

Pero en lo que concierne a este proyecto, siento que la conclusión a la que llega Suheil sigue siendo tan válida y cierta como siempre lo fue. Y no sólo para la tierra de la que él habla, sino para todos los lugares del mundo.

Permitidme pues que cite lo que un árabe cristiano que vivía en Israel le dijo a un judío guatemalteco en un café hace ya mucho tiempo:

“El hecho es que Tierra Santa no puede ser poseída. No pertenece a nadie. Rechaza toda reivindicación territorial basada en la Torá, el Nuevo Testamento o el Corán. No puede ser un estado palestino o un estado cristiano más de lo que puede ser un estado sionista. Estas rocas sólo son para aquéllos que aman Jerusalén sin el deseo de apoderarse de ella.”

Nada en este mundo nos pertenece, salvo el amor que creamos. Y, en realidad, ni siquiera éste: pues somos ese amor (o la falta de él), pero no es propiedad nuestra.

Suheil

This is a view of Nazareth from the garden of the Sisters of St. Clare’s house where he was staying when my dear Silke and Sami introduced him to me.

He had suffered an accident and had to go through surgery. Everything went fine, but he couldn’t go back home yet, not until he had fully recovered and could walk up the thirteen steps to his door.

He agreed to the interview and we set a date. But when I got there, he wouldn’t let me turn on the voice recorder. He said it would block him, leave him speechless. And he wanted to talk and be listened, he had a long and passionate artist’s life to instruct me about – and so he did. On my way back to SimSim Guesthouse that evening, I couldn’t stop crying out of gratitude.

Today I got an email from Silke saying he passed away two weeks ago. He had to undergo a second surgery, contracted a virus, his lungs didn’t cope.

I thought I would always miss the radiant words he said that I couldn’t keep, now I regret even more not being able to sit with him and listen again to his husky, stubborn, proud, wise and endless voice.

May he also be granted a joyous artist’s afterlife that we may one day have the pleasure of hearing about!


Suheil

Ésta es una vista de Nazaret desde el jardín del hogar de las Hermanas Clarisas donde se alojaba cuando mis queridos Silke y Sami me lo presentaron.

Había sufrido un accidente y tuvieron que operarle. Todo salió bien, pero no podía regresar aún a casa, no hasta que se hubiera recuperado por completo y pudiera subir los trece escalones hasta su puerta.

Aceptó que le entrevistara y concertamos una cita. Pero llegado el momento no permitió que encendiera la grabadora. Dijo que le bloquearía, que le dejaría sin habla. Y él quería contarme y que yo le escuchara, tenía una larga y apasionada vida de artista sobre la que instruirme – y eso hizo. De camino a mi hostal esa tarde, no podía parar de llorar de gratitud.

Hoy he recibido un correo de Silke informándome de que falleció hace dos semanas. Tuvo que someterse a una segunda operación, contrajo un virus, sus pulmones dejaron de funcionar.

Creí que siempre echaría en falta las radiantes palabras que pronunció y yo no retuve, ahora lamento todavía más no poder sentarme de nuevo frente a él y escuchar su voz ronca, testaruda, orgullosa, sabia, interminable.

¡Ojalá le sea concedida una gozosa vida de artista también en el más allá y algún día tengamos el placer de oír hablar de ella!

Help

The sun that inch by inch widens the day’s horizon, the earth that unfolds and breathes out its long torpid sleep, the drunkenness of the air sunk in warmth, the light that pierces the petals and multiplies – they all are.

But the greatest help comes from the faces that listen, the voices that answer, the presents they ungrudgingly leave at my door. Also here, in Spain, Love like we do is more and more an endeavour of many.

People are eager to know and offer what they have and, before they can even notice, their appreciation and creativity are already showering me with inspiration.

Thank goodness for all the agents of spring!


Ayuda

El sol que ensancha centímetro a centímetro el horizonte de los días, la tierra que se desdobla y exhala su largo sueño letárgico, la embriaguez del aire empapado de tibieza, la luz que atraviesa los pétalos y se multiplica – todos lo son.

Pero la mayor ayuda proviene de los rostros que escuchan, las voces que responden, los regalos que desinteresadamente depositan a mi puerta. También aquí, en España, Love like we do es cada vez más un empeño de muchos.

La gente quiere saber y ofrece cuanto tiene y, antes de que puedan darse cuenta, su aprecio y su creatividad están ya colmándome de inspiración.

¡Gracias al cielo por todos los agentes de la primavera!

Conscience

This is a recent picture of the area outside Holot Detention Centre (Negev desert, Israel), which I visited last June. Behind the asylum seekers gathered in it, it is possible to see a series of food stands that some of them managed to build during the long months of their useless and hopeless forced stay there.

A few days ago the authorities destroyed those food stands, which were -and I quote the March for Freedom Volunteers’ email on the matter- “the main outlet they had for some decent nutrition and ‘escape’ from the monotony and depression inside Holot”. In addition, the stands’ owners were arrested.

While I sleep, take a shower, work on this project, have lunch, read, watch a movie, write to someone dear to me, there are people losing their last reason for hope. As if it weren’t enough that they already lost their home, job, family, friends, land, language, health, integrity, freedom, dignity, love.

Whether they die or survive, there are people losing their lives right now, this very moment, all the time. Hundreds of thousands, millions of them. All over the planet, in Europe, in our countries, in this city, a couple of streets away.

I want to be conscious of it every single minute of the life I have the privilege to keep. And when I talk to someone, buy something, go for a walk, drink some coffee, I want to do it with love to honour this life. It is my obligation as a human being. So that their deaths, pain and losses are not in vain.


Conciencia

Ésta es una imagen reciente del exterior del Centro de Detención de Holot (desierto del Negev, Israel) que visité en junio pasado. Detrás de los demandantes de asilo allí reunidos, se ve una serie de puestos de comida que algunos de ellos lograron levantar durante los largos, estériles y desesperantes meses de estancia forzada en el centro.

Esta misma semana las autoridades destruyeron esos puestos, que eran -y cito el correo electrónico de March for Freedom Volunteers sobre el asunto- “la principal salida que tenían para conseguir comida decente y ‘escapar’ de la monotonía y depresión que se viven dentro de Holot”. Los dueños de los puestos fueron arrestados.

Mientras duermo, me doy una ducha, trabajo en este proyecto, como, leo, veo una película, escribo a alguien querido, hay personas que están perdiendo su último motivo para la esperanza. Como si no fuera suficiente con haber perdido ya su hogar, su empleo, su familia, sus amigos, su tierra, su idioma, su salud, su integridad, su libertad, su dignidad, su amor.

Mueran o sobrevivan, hay personas que están perdiendo su vida ahora mismo, en este instante, todo el tiempo. Cientos de miles, millones de ellas. En todo el planeta, en Europa, en nuestros países, en esta ciudad, a dos calles de aquí.

Quiero ser consciente de ello cada minuto de la vida que tengo el privilegio de conservar. Y cuando hable con alguien, compre algo, salga a dar un paseo, tome un café, quiero hacerlo con amor para honrar esta vida. Es mi obligación como ser humano. Para que sus muertes, sus pérdidas y su dolor no sean en vano.

Pleasure

Reading, watching, learning, drafting,
struggling with words, sounds, feelings, concepts,
then letting it all rest
– helpless as a bee trapped in between panes -,
going through it again, discarding, starting anew,
sitting ridiculously in silence,
blank-staring, empty-handed
– sometimes for hours –
until suddenly, out of the deepest not-knowing,
the right sentence arises:
short, accurate, humble, perfect.
Pleasure wraps you like the swirling of an open-air dance,
and as long as it turns inside you
– that brief summer wonder –
a life of free-flowing writing seems possible.
Each time is crazily enough forever.


Placer

Leer, visionar, documentarse, redactar borradores,
pelearse con las palabras, los sonidos, las sensaciones, los conceptos,
dejarlo reposar – impotente como una abeja
atrapada en el cristal doble de la ventana -,
volver a ello, descartar, empezar de nuevo,
sentarse ridículamente en silencio
con la mirada perdida y las manos vacías
– a veces durante horas –
hasta que de pronto, desde el más profundo no-saber,
surge la frase justa:
breve, precisa, humilde, perfecta.
El placer te envuelve entonces como el revuelo de una verbena
y mientras gira dentro de ti
– ese efímero y prodigioso verano –
toda una vida de escritura fluida parece posible.
Cada vez basta inconcebiblemente para siempre.

Silence

Not a post, not a word published in more than three weeks. It was never this long before. And yet, I haven’t moved an inch away from this centre.

Alert as a guardian dog, careful not to lose her flock under the snowfall or to the teeth of unwelcome hungry wolfs.

Swift as a white owl, ready to capture whatever morsel will help her survive the harsh season.

Patient as a female bear, nourishing her cubs in a hidden mountain den, saving her strength to secure their warmth.

This is a wintry silence. With an animal quality to it, and a metabolism and a rythm of its own.

I break it today to thank my instinct for knowing the infinite languages of time.

P.S.: One of the treasures concealed in the icy forest: my dear Almudena has just opened her first solo painting exhibition, a wonderful proof of how art can illuminate history, heal the collective memory and be a means for transformation (for those in Madrid: Almudena Tapia, “Rosh Hashaná: Holodomor”).


Silencio

Ninguna entrada, ni una sola palabra publicada en más de veinte días. Nunca antes me había demorado tanto. Y sin embargo, no me he apartado ni un milímetro de este centro.

Alerta como un perro pastor atento a no perder su rebaño bajo la nevada o entre los dientes de inoportunos lobos hambrientos.

Rápida como una lechuza pronta a capturar cualquier bocado que le ayude a sobrevivir a la rigurosa estación.

Paciente como una osa que alimenta a sus crías en su guarida secreta y ahorra fuerzas para mantenerlas calientes.

Éste es un silencio invernal. Con una calidad animal, y un metabolismo y una cadencia propios.

Lo rompo hoy para dar gracias por mi instinto, que conoce cada uno de los innumerables lenguajes del tiempo.

P.D.: Un tesoro en el bosque helado: mi querida Almudena inaugura su primera exposición individual, una prueba maravillosa de cómo el arte puede iluminar la historia, sanar la memoria colectiva y ser un medio para la transformación (para quien esté en Madrid: Almudena Tapia, “Rosh Hashaná: Holodomor”).